ELSAN (OHLA) gana el reto urbano de Barcelona con una solución asfáltica que reduce un 76% las emisiones de CO₂

20 de abril de 2026

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  • El proyecto se ha presentado junto con la empresa AMSA y la Universidad Politécnica de Cataluña. La solución se testeará en obras de espacio público de la Ciudad Condal en otoño de 2026.

OHLA a través de ELSAN, su filial especializada en infraestructuras viarias y asfálticas ha sido reconocida por su liderazgo en innovación y sostenibilidad urbana tras resultar ganadora del reto “La sección de calle del siglo XXI”, una convocatoria promovida por el Ayuntamiento de Barcelona, BIMSA, la Fundación BIT Habitat y la Diputación de Barcelona, orientada al desarrollo de calzadas más sostenibles. La propuesta presentada por el Grupo, denominada Biochar, ha sido seleccionada entre todas las candidaturas y recibirá una subvención para su desarrollo, prototipado y validación en un entorno real.

En concreto, Biochar es una solución innovadora que permite fabricar asfaltos mucho más sostenibles al incorporar un material de origen natural que reduce de forma significativa las emisiones contaminantes. Este material, obtenido a partir de biomasa procedente de residuos orgánicos como huesos de aceituna o restos de pino, sustituye a componentes tradicionales del asfalto, como es el filler (fracción de árido inferior a 0,063 mm), y actúa además como sumidero de carbono. Gracias a esta innovación, la propuesta de ELSAN   logra disminuir hasta un 76 % las emisiones de CO₂ durante el proceso de fabricación, reduciendo de forma muy notable la huella ambiental de calzadas contribuyendo a ciudades más sostenibles.

Además de su impacto ambiental, la solución destaca por su viabilidad técnica, su durabilidad equivalente o superior a las mezclas convencionales y su potencial para escalar su aplicación a otras unidades de obra. El comité de selección ha valorado especialmente la madurez tecnológica del proyecto, su contribución a la economía circular y su capacidad para transformar los modelos constructivos actuales. La iniciativa será testada en obras de espacio público de Barcelona a partir del otoño de 2026, en el marco de un piloto gestionado por BIMSA. Posteriormente, se llevará a cabo un periodo de monitorización de doce meses para evaluar su comportamiento, rendimiento y capacidad de replicación en futuras actuaciones urbanas.

Con este reconocimiento el Grupo continúa avanzando en el desarrollo de tecnologías que reduzcan la huella ambiental de las infraestructuras y promuevan modelos urbanos más resilientes.

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